Callejón del perro
5 de Marzo de 2007
Este callejón xalapeño es casi desconocido, entre otras cosas porque ya no existe como tal, sino que ahora es la céntrica calle de Rojano. En otro tiempo, sin embargo, fue conocida como el Callejón del perro y debe su nombre a la leyenda que leerán a continuación:
En este callejón vivía un matrimonio de mucho tiempo. Ella era una virtuosa dama, laboriosa y abnegada y él un reconocido carpintentero, aunque con una pasión desbordada por los juegos de azar. La pareja tenía una mascota: un perro negro, trompudo y orejón con el que estaban muy encariñados. Cuando el hombre llegaba por la noche a su hogar, el perro estaba esperándolo y lo recibía con jugueteos y ladridos. Cuando la pareja se iba a dormir, el perro se acostaba al pie de la cama.
En una ocasión, al ver que hacía muchos días que la pareja no salía de su casa, los vecinos decidieron entrar a la casa por la fuerza y descubrieron una escena aterradora: Los cónyuges, apuñalados y cubiertos de sangre, yacian en la cama, y el perro, con la cabeza deshecha y ensangrantado estaba tirado en el piso. Un vecino encontró en el hocico del perro un pedazo de tela con colgajos de piel y decidieron llevarlo a la policía. Gracias a eso, el asesino fue encontrado y castigado duramente.
El vecindario admiró la acción del can: al ser agredidos sus amos, el perro intentó defenderlos y logró arrancar la prueba necesaria para atrapar al delincuente. Desde entonces, la gente del lugar bautizó al callejón con el nombre de Callejón del perro
