Este domingo Odio a los Putos Mexicanos
1 de Abril de 2007
Así es, este domingo termina la temporada de Odio a los Putos Mexicanos, la magnífica obra de teatro que la Orteuv nos ha ofrecido recientemente.
Esta obra, de título estridente, es, a mi parecer, una de las mejores opurtunidades de ver teatro en nuestra ciudad. Para aquellos que buscan una pieza que trascienda su duración e invite, casi imponga la reflexión, ésta es la opción. Como espectadores, amantes del buen teatro, ir a esta última función hoy es lo mejor que pueden hacerse.
Odio a los Putos Mexicanos es la historia de Tamara Lee, digna representante de un pueblo decadente y terriblemente real. Odio a los Putos Mexicanos nos provoca. Durante la obra se va construyendo un muro, el muro ignominioso que reafirma fronteras. El muro está hecho de lucecitas, esas que nos encandilan con el cine, la tele, con el sueño americano… Cada luz es un prejuicio, el odio gestado por la ignorancia y criado por la idolatría. Odio a los Putos Mexicanos grita y canta contra esos muros y también nos advierte, les advierte que todo es una bomba de tiempo, o más bien, un campo minado.
Y, como en todas las obras de Luis Enrique Gutiérez, la risa está presente, desnudándonos, abriendo el corazón para que podamos ver más allá, descubrir nuestras más grandes oscuridades.
La dirección, a cargo de Alba Domínguez y Miriam Cházaro es un acierto, justo lo que hacía falta en esta ciudad donde, desgraciadamente, al salir de muchas obras de teatro, uno se pregunta ¿para qué diablos vine?
Odio a los Putos Mexicanos es magnífico tiempo invertido. No será cómodo, incluso puede ser doloroso, pero es necesario, necesario en estos tiempos de muerte, explotación, impunidad y fanatismo.
La cita es hoy domingo a las siete de la noche en La Sala Chica del Teatro del Estado, la entrada general es de $50 y para estudiantes $30
