Día de sol y jabón
12 de Octubre de 2007
Viernes, una semana que se fue sin grandes logros. No pudimos ir a ver Civilización, la obra escrita y dirigida por Luis Enrique Gutiérrez y yo no encontré mi acta de nacimiento por lo que los pendientes se acumulan. Pero aquí estamos, con un día soleado y alrededor de veinte kilos de ropa sucia. La casa ha acumulado cuatro semanas de suciedad así que el ambiente no es muy acogedor. Habitación por habitación, ratito por ratito las cosas mejoran, especialmente porque es trabajo de equipo y el vinagre blanc no perdona a la mugre. Hay cosas que me animan un poco, pequeños quehaceres cotidianos que nos producen una leve sonrisa de satisfacción. Salir a caminar es algo que ayuda a que las nebulosas se disipen, la vista del Cofre de Perote o las aceras con flores y bichitos jalapeños hacen que este viernes parezca un día mejor.
Esta mañana, por simple que parezca, lavar a mano un par de blusas y otros trapitos me ha subido la moral. Sí, ciertas frivolidades pueden satisfacernos si lo permitimos. Además, he lavado mi ropa con un nuevo producto, un jabón biodegradable, con base vegetal en lugar de manteca, un buen aroma y una eficacia casi abrumadora: el jabón en pasta para ropa del Manantial de las Flores.
El Manantial lleva años produciendo jabones “gourmet” con base vegetal y hierbas que cultivan en su rancho agroecológico. Nuestro favorito es el de menta pero hay una variedad maravillosa que incluye jabones desodorantes con sábila y romero, suavizantes de lavanda y patchouli, manzanilla, canela, caléndula… muchos pues.
Hace tiempo sacaron un jabón para perros que está increíble, a mi parecer, el mejor jabón para perros en la historia de la humanidad (es tan bueno que estoy pensando en utilizarlo para conseguir una cabellera de ángel, lol). La novedad es el jabón para ropa delicada que yo uso como si fuera un jabón Zote pero con la alegría de que no hay grasa de cerdo involucrada y que es un jabón 100% amable con el planeta. El precio de catorce pesos es razonable pues dura bastante (ya lo llevé tres semanas al Pacífico y no va ni a la mitad). Es sorprendente lo sencillo que es lavar la ropa con este jabón y realmente se siente que cuida la ropa, en fin, lo recomiendo.
Es lindo saber que en Xalapa se están elaborando productos que cuidan el planeta, es un gusto tener acceso a una ecotienda que produce y no sólo vende.Contar con dos mercados ecológicos y dos ecotiendas es un privilegio que se aprecia más cuando uno visita otras ciduades de México en donde sólo hay supermercados. Los invito este viernes de octubre a que visiten El Manantial de las Flores y descubran todo lo que tienen que ofrecer. Es cierto que los precios asustan un poco (hay que ganar mucho para poder hacer el mandado completo) pero hay ciertas cosas, como el jabón tan homenajeado esta mañana, que son verdaderas joyas. Además, sólo ir es una grata experiencia pues caminar el Paseo Las Palmas es una delicia y, francamente, hay que saberse consentir, dejar de pagar veinticinco pesos por unos nachos en el cine y gozar de un afrodisiaco jabón por todo un mes.
¿Dónde? Paseo de las Palmas Num. 23 , Fraccionamiento Veracruz
