Huitlacoche Horizontal

10 de Octubre de 2007

Miércoles de mercadito en la Manuel Hernández. A pesar de la lluvia mañanera, poco a poco las frutas y verduras se desplegaron sobre sus puestos. Los toldos rosas y el aroma de las guayabas y mandarinas inundaron la calle.
Después de tres semanas fuera de la ciudad, ir al mercadito itinerante es toda una fiesta. No soy buena compradora: hago lista en casa y la olvido, sólo para terminar comprando aquello que me atrapa con la vista y que muchas veces resulta un platillo incompleto.
Hoy la compra incluyó guayabas, mandarinas, jengibre, cúrcuma, champiñones, jitomates, una cebolla morada (espantosamente cara comparada con las clásicas), chile jalapeño, jícama, nopalitos, una calabaza de dos kilos (la calabaza en tacha no puede esperar), perejil y, mi alimento estrella, huitlacoche.

Oh, bendito huitlacoche, honguito del maíz, negrura de la negrura, delicia de los dioses… Lo miré, reposando en una hoja de maíz abierta, junto a los nopales pelados y las lechugas frescas. Diez pesitos por una generosa cantidad de huitlacoche, suficiente, calculo, para unas diez empanadas o crepas. Un cuarto de kilo quizá, 500 grs. que han llegado a casa para ser preparados de la forma más simple pero amorosa. Se aceptan y solicitan mejores recetas pero baste esta como una base para preparar cualquier cosa con este oscuro manjar.

Huitlacoche Horizontal ( a falta de nombre más simple y como homenaje a las últimas tres semanas de trabajo con el teatro)

Ingredientes
400grs. o 1 hoja de maíz (medida en el mercadito) de huitlacoche
½ cebolla
1 diente de ajo
1 chile jalapeño
Aceite, sal
*mejorana, orégano, una hoja de laurel

Elaboración:
Pica la cebolla, el ajo y el chile en pequeños cuadritos. Calienta una sartén y vierte un poco de aceite ( del que tengas, yo usé oliva a falta de otro). Acitrona la cebolla y agrega el chile y el ajo. Si usarás la hoja de laurel es el momento de incluirla.
Cuando empieza a oler delicioso, incorpora el huitlacoche y agrega un poco de agua para que pueda estar a fuego lento por unos diez minutos. Mueve constantemente, disfruta del aroma, agrega sal de grano para que se disuelva poco a poco. Prueba, prueba otro poquito, quizá requiera más tiempo en el fuego, quizá un poco más de agua para que no se queme. Cuando los granos estén blandos, es tiempo para apagar la lumbre.
El huitlacoche esté listo: para congelarse y contar con él en un futuro, para hacer quesadillas o empanadas o rellenar unas crepas, para usarlo de salsa para alguna pasta, usarlo como base para una crema… las posibilidades son muchas. Por el momento, si son tres comensales… sale a diez pesos por persona con un kilo de tortillas, todos los ingredientes y hasta un poco de queso o crema. Buen provecho!!

1 Comentario »


  • Hola: ¡Qué bueno que están de regreso…. en todos los sentidos!. Seguiremos las lecturas.


    Escrito por Hugo — 11 Octubre 2007 @ 20:32



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