Más vale bien acompañado que acabar solo

21 de Julio de 2008

Terminan clases, inician vacaciones. Quizá hasta te sientes lista o listo para emprender “ la gran huída” por todo el continente. Aunque ir en plan solitario tiene muchas ventajas (desafortunadamente en algunos países, exclusivas para hombres y mujeres cinta negra), para muchos, en un viaje largo lo mejor es llevar compañía.
Viajar juntitos es idóneo para reducir costos. Sin embargo, hay que saber elegir a la persona idónea para que esa travesía de ensueño no se convierta en una pesadilla.

10 CONSEJOS PARA ELEGIR A TU COMPAÑERO DE VIAJE

1)Tengan algo en común
Tu compañero de viaje no necesita ser forzosamente tu alma gemela pero es recomendable que compartan algunos intereses. Por ejemplo, que las/los dos disfruten las caminatas en el campo o tengan el mismo entusiasmo por probar nuevos sabores. No se trata de pasársela todo el día pegados, pero si no tienen nada en común será conveniente viajar cada quien por su cuenta.
Reunirse al final del día para contarse sus experiencias no sólo es reconfortante sino que enriquece el viaje de cada quien, mejor aún si de verdad te interesa lo que le sucedió a la otra persona.

2)Evita a los “neuroticones” (excepto que tú también lo seas)
Si te neurotiza el desorden, evita compartir tu espacio con alguien que no es ordenado. Suena simplón pero es algo que a veces olvidamos. Hay ciertos hábitos que en la vida cotidiana no nos importan pero, ya en el camino, se vuelven verdaderos inductores de pesadilla. El que tu mejor amigo se tarde dos horas peinándose antes de salir no es gran problema cuando quedan para ir a ver una película que empieza cada tres horas, pero ya en la carretera corres el riesgo de convertirte en homicida si te pierdes ese gran atardecer frente al mar porque tu compañero no había logrado el rizo perfecto. Más vale no aceptar esa magnífica oferta de VTP que perder una amistad.

3)Simulacros, prueba y error
Antes de emprender un “Gran Viaje” es recomendable hacer una pequeña prueba por un fin de semana a algún sitio cercano. Según la relación que lleves con tu prospecto de “compañero inseparable” puedes explicar o no tus intenciones (algunos son más sensibles que otros con respecto a sentirse evaluados). Es una pequeña inversión que vale la pena hacer.

4)Tengan presupuestos similares
Compartir un viaje con la misma idea de cuánto serán los gastos es esencial. El presupuesto determina casi todas las cosas en un viaje: qué sitios visitar, qué comer, por cuánto tiempo permanecer en un sitio, dónde dormir… Tener similares recursos es clave a la hora de elegir con quién viajar. Además evita incómodas situaciones en las que por cenar juntos en el mismo lugar, uno de los comensales se queda sin dinero para el resto del viaje.

Hasta aquí es posible que tengas más claro si “tu prospecto” es adecuada o adecuado para ti. Pero apenas estás a la mitad del camino, los buenos compañeros nacen y se hacen, los siguientes consejos te ayudarán a aumentar aún más las posibilidades de éxito en esta relación trotamundista…

5)Hoy no fío: cuentas claras, amistades largas
Este es un punto delicado, relacionado con el punto anterior. Prestar dinero a tu compañero durante el viaje no es muy buena idea, de hecho, puede terminar en bronca y aunque después te lo pague, “el aquí y el ahora” son irrevocables. Es cierto que el dinero del viajero “es más caro” que el de la vida cotidiana. Excepto que sea una verdadera emergencia (un asalto, no unas botas fabulosas) es mejor estar de acuerdo en que no se deben mezclar las economías. Para tener un fondo común es mejor si esto ya es costumbre, pero incluso entre los más queridos hermanos o más entrañables cónyuges es bueno apartar cierta cantidad para “los antojitos individuales”

6)Comunicación y confianza
Todos estos consejos son inútiles si no existe una buena comunicación. Ya sea para diseñar rigurosos planes o estar de acuero en no tener idea de a dónde te llevará el día, es importante estar claros antes de hacer las maletas. Una vez en la carretera, platicar y hacer recuento del día es útil para conocer al otro y a uno mismo.

Si no puedes confiar plenamente en alguien no arriesgues ese precioso tiempo de tu viaje por venir. Tener la confianza de decir “no” a alguna idea es esencial, pero hay que propiciar los momentos para expresar inquietudes. Cinco minutos tras la cena pueden hacer maravillas.

Antes de iniciar un viaje es buen ejercicio formular definiciones propias de palabras claves como Respeto, y puntualidad. También vale precisar cuáles son los objetivos individuales del viaje y ver si son compatibles.

7)¿Ventanilla o pasillo? Saber hacer concesiones
En el mejor de los mundos, a ti te gusta el pasillo y tu compañera de viaje lo aborrece. Sin embargo esta combinación es rara, un verdadero privilegio, por lo que hay que ser claros a la hora de turnarse. ¿Una hora y una hora? ¿Un aterrizaje por dos despegues? Más vale ser sistemáticos que acumular rencores. Lo idóneo es mantener la mente abierta en cada momento, tenerse confianza, dimensionar las cosas como vienen y, si todo eso falla, aceptar que quizá es preferible no compartir la misma fila en el camión.

8) ¿Somos una pareja abierta?
También es recomendable discutir antes de iniciar el viaje si estarán a gusto con que alguien más se una en el camino, ya sea por similitudes en la ruta o enamoramiento repentino. Aunque estos detalles pueden cambiar es bueno platicarlo todo.

9)Compartir o no compartir, esa es la cuestión
Una de las mayores ventajas de viajar en compañía es que se pueden compartir muchas cosas: pasta de dientes, guías, mapas… Por ello es buena idea empacar en un mismo lugar de modo que no terminen cargando dobles innecesarios. Además pueden repartirse el peso de las maletas y evitarse dolores de espalda o multas por exceso de equipaje.

En esto también es importante decidir con cautela pues ciertos esenciales pueden ser motivo de disputas si no se tiene un verdadero gusto por diluir la concepción de “mío mío”. Agregar un kilo de más para sentirse más cómodo a veces no es mala idea, lo que no se vale es hacer que “el otro” termine cargando lo que tú ya no puedes. Como con el dinero, aquí hay que conocer tus propios límites.

10)“Todo pasa”
Es recomendable mantener presente esta sabia frase del budismo. Somos seres complejos y cambiamos constantemente. Aquí el que se aferra sufre, así que el último consejo para encontrar al compañero ideal es comprender que todo pasa y que no vale la pena amargarnos el viaje por nimiedades. Es bueno tomar precauciones para evitar el desastre pero incluso si se está formando una tormenta hay que tener el ánimo para saber que también esta pasará. Mantener la mente tranquila no siempre es sencillo pero detenerde unos segundos a que se pase el enojo es una gran práctica.

Fuentes: Amanda Kendle, en Vagabondish publicó recientemente cinco consejos para encontrar a ese buen compañero que hará más placentera y segura nuestra travesía. Con esa guía hemos llegado a diez consejitos, los primeros, traducción libre del divertido post de la australiana, los otros, invención diezpesitera, esperamos que les sean de utilidad. Bon Voyage.

2 comentarios »


  • ¡Muchísimas gracias! Saben muy pero muy bien cuánto me beneficia eta información ¡a viajar!
    Ahhh, creo que alguien me iba a llamar, creo…


    Escrito por Laura — 21 Julio 2008 @ 19:45



  • Felicidades, estos consejos son los que realmente funcionan, gracias por compartirlos.


    Escrito por Pilar Fernandez — 30 Julio 2008 @ 11:31



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