16 de Julio de 2008
Hace unas semanas , la coordinadora de Páginas Verdes me contó sobre “El Club de lombrices” que los miércoles se reúne en un vivero de la colonia Obrero Campesina. Puedes llevar bien picaditos tus residuos orgánicos, enseñan a hacer composta y hasta regalan lombrices. El misterio es que no encuentro la glorieta en la que está el vivero-punto de reunión. Vivo cerca y en mi memoria existe pero la ciudad se hace laberinto y me niega la llegada. Tras otro miércoles fallido le pido a los dulces lectores de diezpesitos me orienten si saben del sitio del que hablo o mejor aún, me acompañen el próximo miércoles a conocer a tan peculiar club social.
* ¡Alegría! Sylvia, del club de las lombrices nos ha dejado el comentario, respuesta a nuestra pregunta:
Hola, el misterio por la ubicacion se resuelve. Soy miembro del club de las lombrices al cual son todos bienvenidos. Llegan al salón bazar en la av. Orizaba y enfrente (justo en el retorno) hay una calle empedrada que te lleva al vivero (aprox. 2 cuadras). Está entre la Av. Orizaba y Ruiz Cortinez ( las reuniones son a partir de las 11 am)
Muchas gracias Sylvia, nos veremos por allá.
11 de Junio de 2008

En Diezpesitos felicitamos a la encantadora futura médico forense Eleniux. Y a todos los chicos que están terminando la prepa en estos días.
¡Felicidades por este ciclo concluído!
5 de Marzo de 2007
Este callejón xalapeño es casi desconocido, entre otras cosas porque ya no existe como tal, sino que ahora es la céntrica calle de Rojano. En otro tiempo, sin embargo, fue conocida como el Callejón del perro y debe su nombre a la leyenda que leerán a continuación:
En este callejón vivía un matrimonio de mucho tiempo. Ella era una virtuosa dama, laboriosa y abnegada y él un reconocido carpintentero, aunque con una pasión desbordada por los juegos de azar. La pareja tenía una mascota: un perro negro, trompudo y orejón con el que estaban muy encariñados. Cuando el hombre llegaba por la noche a su hogar, el perro estaba esperándolo y lo recibía con jugueteos y ladridos. Cuando la pareja se iba a dormir, el perro se acostaba al pie de la cama.
En una ocasión, al ver que hacía muchos días que la pareja no salía de su casa, los vecinos decidieron entrar a la casa por la fuerza y descubrieron una escena aterradora: Los cónyuges, apuñalados y cubiertos de sangre, yacian en la cama, y el perro, con la cabeza deshecha y ensangrantado estaba tirado en el piso. Un vecino encontró en el hocico del perro un pedazo de tela con colgajos de piel y decidieron llevarlo a la policía. Gracias a eso, el asesino fue encontrado y castigado duramente.
El vecindario admiró la acción del can: al ser agredidos sus amos, el perro intentó defenderlos y logró arrancar la prueba necesaria para atrapar al delincuente. Desde entonces, la gente del lugar bautizó al callejón con el nombre de Callejón del perro
13 de Enero de 2007

Debe su nombre a una leyenda que data del siglo XVIII. En este callejón vivía un rico hombre español que estaba casado con una hermosa joven de la región. Un día él le obsequió una sortija con un diamente y ella juró que siempre lo traería consigo. El hombre tenía un amigo intímo que frecuentemente hacía visitas a la pareja y poco a poco fue haciendose amigo también de la dama. Y luego ocurrió lo inevitable: en una prolongada ausencia del esposo, la joven y el amigo llegaron hasta el lecho y ella dejó el anillo en la mesita de noche. Tragedia total. Cuando el esposo regresó fue a visitar a su amigo y vió el anillo de su amada, lo tomó y salió raudo y veloz. Al llegar con su esposa y besarle la mano (así se acostumbraba en aquellos tiempos) confirmó sus sospechas: el anillo no estaba. Completamente encolerizado, sacó una daga y la clavó en el pecho de su mujer, y cuando ésta estaba muriendo, arrojó el anillo junto a su cadaver y abandonó el lugar para siempre.
Foto: Emilio del Toro
El callejón del Diamante es, sin lugar a duda, el más conocido y transitado de Xalapa. Ubicado en pleno centro de la ciudad (se puede entrar por Enriquez o por Juárez), es un buen lugar para comer en alguna fonda (La Sopa es una opción), tomar un café, comprar chucherías con los vendedores ambulantes, ropa hippie en las tiendas o simplemente disfrutar del folclore urbano que todos los días es posible apreciar.
15 de Diciembre de 2006
Localizado casi frente a la iglesia de San José en Jalapeños Ilustres este callejón ha sido fuente de inspiración de pintores y poetas. El origen del nombre se debe a una leyenda un poco sosa pero que retrata viejas costumbres y estilos de vida en esta ciudad donde la niebla y la lluvia multiforme a veces nos juega peligrosos engaños.

Una tarde de “chipi chipi” una joven pareja conversaba a la antigua usanza: ella en el interior de su casa, asomada por la ventana y él desde la calle apoyado en los barrotes. Pasaba por el callejón un hombre cuya esposa había muerto recientemente. El viudo, embrutecido por el alcohol y confundido por la bruma, sin razón aparente, apuñaló por la espalda al joven, quitándole la vida. La joven enamorada sólo pudo gritar “Cosme, que Jesús te ampare” antes de enmudecer para siempre. La anécdota original, haya sido como haya sido, impresionó a los pobladores del barrio por lo que decidieron bautizar la callejuela como Callejón de Jesús Te Ampare.
El desastre ecológico que vivimos cotidianamente ha terminado poco a poco con la naturaleza húmeda y misteriosa de la ciudad, sin embargo, dicen por allí, que en los días de “chipi chipi” aún se escucha, como eco, el grito ensordecedor de la joven jalapeña.