De buena sangre y otras cosas

2 de Julio de 2008

Hay alrededor de 4789,008,541 inventos y locuras sobre la menstruación. Muchas mujeres le tienen miedo, repulsión y asco a esos días en los que su cuerpo sabiamente hace una renovación. Una de las razones tiene que ver con la misoginia, tan arraigada en muchas culturas, y otra es que el negocio de “tus días” es muy rentable y, desde que la toalla femenina y el tampón entraron al quite industrial ha habido un bombardeo para que todas sintamos imprescindible ese pedacito de plástico, deodorantes y demás chucherías para la “higiene femenina”. Las toallas desechables, esos pañales disfrazados de “tu mejor cómplice”, no sólo contaminan horrores sino que a la larga no sólo dañan tu economía sino también tu salud. Por ello, bien vale conocer alternativas más amigables contigo y con el planeta.

Annie y Milena, las chicas de Buena Sangre, darán mañana jueves 3 de julio, un taller gratuito en el que, no sólo se reflexionará sobre los problemas asociados al uso de productos desechables para la menstruación sino que presentarán diferentes alternativas ecológicas y más saludables. Además compartirán patrones de toallas lavables y cada quien podrá hacer su propia toalla de franela o tela de toalla.

La cita para el taller titulado Alternativas ecológicas para las menstruaciones es a las 18 horas en la tienda de Ruth Nuestras Manos (en una placita comercial en Úrsulo Galván y Juan Zilli). El taller es gratis pero hay que llevar aguja e hilo, un botón de presión (broche) y un pedacito de tela de toalla o franela, mas o menos 50 centímetros. Claro que también puedes llegar sin nada y sólo tomar nota del proceso.

¿Estás leyendo esto y la fecha ya pasó? No te preocupes, habrá más talleres y pláticas. De hecho, puedes comunicarte con annie para organizar con tus amigas y familares una plática en tu casa, escuela o algún café. Lo que quieren es que como mujeres reflexionemos sobre nuestro cuerpo y también sobre cómo la publicidad y como muchos prejuicios nos tienen como máquinas destructoras del planeta. Una mujer utiliza aproximadamente 17, 000 compresas y tampones en su etapa fértil, ¿mucha basura y mucho gasto no crees?

No importa si en este momento aún te parece muy raro, vale la pena informarse sobre estas opciones, verás cómo algo tan simple como reducir o eliminar tu uso de desechables te harán sentir muy bien, menos estereotipo y más tú misma.

Lujuria jabonosa, el propoleo en acción

16 de Junio de 2008

Llega la mañana del sábado y con ella el mercado Coatl, enroscados alrededor del patio en la Casa de Cultura de Coatepec, surgen las pequeñas mesas con sus mercancías; panes, hierbas, dulces, frutas…

En la entrada, casi casi llegar, una mesita destaca por su minúsculo tamaño. Sobre ella, reposan varios productos elaborados con jalea real, miel o propoleo.

La elaboración de los jabones, mascarillas y concentrados es casera. La alquimista creadora de estas pócimas le pone un altísima concentración de propoleo para que tengan la eficacia casi mágica que desea para sus productos.

Este sábado compramos un jabón facial, francamente porque necesitaba algo para una infección en el pie (cosa purulenta y todo). Lo usé para limpiar la herida y la infección ha parado. Tentada por la vanidad, lo usé en mi rostro… el resultado fue casi instantáneo, alucinante, no puedo dejar de acariciarme,jijiji. Además de dejar la piel tersa, todas las propiedades del propoleo se manifiestan.

El propoleo es bactericida, fungicida, antibiotico, cicatrizante, anti inflamatorio, epitelizante, anti alérgico y anestésico.

Cada jabón cuesta entre 20 y 25 pesos, aunque es pequeño la verdad vale su precio en oro, bueno en propoleo.El jabón no tiene ni colorantes ni fragancias adicionales, solamente es jabón neutro y toneladas de propoleo por eso el aroma es delicioso, dan ganas de morderlo. La próxima semana planeo comprar la mascarilla, prometo escribir más y acaso mostrar resultados, en casa todos usaremos el jaboncito hasta que se acabe.

Pido disculpas por lo exagerado de mis palabras pero, ya saben, cuando algo me gusta…