15 de Diciembre de 2006
Localizado casi frente a la iglesia de San José en Jalapeños Ilustres este callejón ha sido fuente de inspiración de pintores y poetas. El origen del nombre se debe a una leyenda un poco sosa pero que retrata viejas costumbres y estilos de vida en esta ciudad donde la niebla y la lluvia multiforme a veces nos juega peligrosos engaños.

Una tarde de “chipi chipi” una joven pareja conversaba a la antigua usanza: ella en el interior de su casa, asomada por la ventana y él desde la calle apoyado en los barrotes. Pasaba por el callejón un hombre cuya esposa había muerto recientemente. El viudo, embrutecido por el alcohol y confundido por la bruma, sin razón aparente, apuñaló por la espalda al joven, quitándole la vida. La joven enamorada sólo pudo gritar “Cosme, que Jesús te ampare” antes de enmudecer para siempre. La anécdota original, haya sido como haya sido, impresionó a los pobladores del barrio por lo que decidieron bautizar la callejuela como Callejón de Jesús Te Ampare.
El desastre ecológico que vivimos cotidianamente ha terminado poco a poco con la naturaleza húmeda y misteriosa de la ciudad, sin embargo, dicen por allí, que en los días de “chipi chipi” aún se escucha, como eco, el grito ensordecedor de la joven jalapeña.
10 de Diciembre de 2006
Una de las cosas más fantásticas de la vida es la comida. Hay de todo, para todos los gustos y en todas partes. Y México tiene la fama de que en la calle se come mejor, así que cuando tengas ganas y poco dinero, DiezPesitos te propone el siguiente recorrido…
Estás en la esquina de las calles Belisario Domínguez y El Dique (Ahí por la facultad de Artes). Ve hacia el paseo Los Lagos. Si tras unos metros andados puedes ver lo siguiente, vas por buen camino.

Olvida por un momento las pizzas famosas y camina un poco más. Cruza la calle y busca un videoclub, que por cierto tiene una promoción fantástica: por 20 pesos te llevas una película de estreno y una de catálogo. Al lado hay una taquería: al pastor y de carnitas. No te dejes llevar por su apariencia y mejor confía en el nombre: Taquería Madrid. Pide una orden de los tacos de tu preferencia, obtendrás cinco; al salir no olvides pagar diez pesitos.
Sigue caminando por la misma acera hasta que llegues a un árbol relativamente grande. Hay un puesto de comida y casi siempre tienes que hacer fila. Según me han contado, es un éxito. Haz cola y cuando llegue tu turno pide un pozole estilo Jalisco de quince pesos. Te lo dan en un vaso de unisel pero tiene de todo, hasta tostaditas dan.
Una vez enchilado y con ganas de beber directamente de los Lagos, cruza la calle y busca otra taquería llamada Santitos. Ahí la comida no es muy buena pero por seis pesos tiene un agua de horchata bastante decente y de buen tamaño.
Mientras disfrutas el agua, vuelve sobre tus pasos iniciales. Pasarás la pizzería y el paisaje de la foto. Luego, justo donde termina un grupo de cinco o seis árboles, encontrarás un puesto de galletas gigantes y otros postres. La recomendación de DiezPesitos son las primeras, hay de gran variedad pero todas valen la pena. Ese es el merecido postre. Paga diez pesitos y disfruta de tu super-galleta.
Y aquí es el fin. Haciendo cuentas, parece ser accesible para un día de destrampe: por 41 pesos has disfrutado de una comida completa y una vista agradable…