Berenjenas a lo Aldonza

4 de Enero de 2008

He aquí una receta fácil para preparar una berenjenas. No es nada complicado y tampoco una maravilla, simplemente es idónea para cuando no se cuentan con muchos ingredientes y se disfruta del sabor de la berenjena al natural. Quedan ligeramente crujientes por fuera y muy jugosas por dentro.

Berenjenas a lo Aldonza

Ingredientes:
1 berenjena
1/2 taza de ajonjolí crudo (es decir, no tostado)
Salsa de soya

Acaso lo importante es quitarle lo amargo a la berenjena. Cuanto más joven, o mejor dicho menos vieja, esté será menos amarga pero no importa como inicie, basta con remojarla en agua salada un par de horas y listo.
Para esta versión he decidido cortarla en rodajas de 1 cm de espesor aproximandamente pero también es posible hacer tiras.
Una vez desamargadas se cuecen al vapor por unos tres o cinco minutos.
Déjalas enfriar un rato, para poder manipularlas a gusto.
Cocerlas al vapor puede ser un paso que desees evitar pero si las fríes de cero chuparán muchísimo aceite.También es posible asarlas en lugar de al vapor, de hecho hay quien se aventura con el microondas, lo importante es que no estén crudas para el siguiente paso.
Siguiente paso: simplemente tapízalas con ajonjolí (la textura de la berenjena permite que el ajonjolí se le pegue con facilidad, no es un empanizado, digamos que esto es menos sofisticado).
En una sartén calienta aceite y ve poniendo las rodajas ajonjoliladas. Agrega salsa de soya durante el cocimiento y listo!

Estas berenjenitas pueden servir como tapas o incluso como platillo principal. Frías pueden agregarse a una ensalada, son multiusos, según la idealización de cada quien. ¡Buen provecho!

LA COL NO ES PERA

27 de Diciembre de 2007

Mandala morado
De noche hace frío, pero no tanto de día. A mediodía se apetece una fresca ensalada pero de noche se desea algo reconfortante ¿porqué no un todo en uno?
Muchas veces ignoramos a la col morada, tímida esfera de vibrante color.Al partirla en dos, nos muestra su bello diseño. Sorprendente como el kiwi, espera paciente a que descubramos su belleza interior. Cabe mencionar su aparición en la Esalada Tecnicolor de El Refugio y promover su uso en casa, especialmente en esta época en la cual por el frío olvidamos comer cosas crudas con cierta facilidad. Es una ensalada fresca pero que, gracias a su composición te dará una sensación de calor muy agradable después de comer. Al prepararla no dejes de disfrutar por un momento el bello patrón que guarda, vegetal mandala con vitamina C y A.

Ensalada Lacol Noespera

4 tazas de col morada hecha finas tiras
2 peras rebandas a gusto
1 zanahoria rallada
4 cebollinas picadas (opcional)
Lechuga escarola (como base)

El orden en el plato sería: una cama de lechuga, luego los demás ingredientes revueltos entre sí. Es importante que esto se haga en cuanto se va a servir porque si no la col manchará todo de lila (claro si te gusta así pues puedes hacerlo antes). Un poco de zanahoria puede ser la decoración. Para los que aman las nueces, cabe bien algo de pasitas y nueces de la India pero tal cual sabe realmente bueno ya que la dulzura de todos los ingredientes juega muy bien con el aderezo medio acidito.

Prepara el aderezo con una hora de anticipación para que macere (más tiempo mejor)
4 cucharadas de jugo de pera (puedes usar media pera)
1 cucharadita de mostaza a la antigua (la que tiene las semillas, pero puede usarse otra mostaza)
3 cucharaditas de aceite de oliva (venden uno bueno y barato en lso mercaditos ecológicos Coatl y Ocelotl*)
1 cucharaadita de vinagre de vino (o de manzana, total)
1 cucharadita de cebollinas (picadas casi a lo microscópico o en su defecto ajo)

Tortillas Verdes

5 de Noviembre de 2007

Las hay de muchos colores  y buscar la variedad promueve la diversidad en los cultivos. Amo las tortillas moradas pero… esta vez, la receta es para hacer tortillas verdes que aportan más fibra y menos calorías a cualquier taco. Saben a nopal, de eso no hay duda y quizá parezcan un poco extrañas al paladar la primera vez pero después son seriamente adicitivas.

Parece sencillo hacer tortillas, pero es todo un arte que quien escribe no domina.Para conocer a fondo la técnica vale realizar ejercicios de espionaje en las fondas del Itacate (ya que allí se preparan tortillas todo el día y la salsa que dan con las tortillas es una gloria). Si el interesado o interesada tienen la fortuna de tener un familiar que conozca el arte de hacer tortillas, no debe dudar en hacer una llamada telefónica y pedir lección particular, misma que probablemente implicará la adquisición de otros muchos conocimientos y recuerdos importantes.

Tortillas de nopal

Ingredientes:
1 kilo de masa de maíz (ojo con esto pues en muchas tortillerías le mezclan harina de trigo, hay que buscar que sea 100% maíz)
4 0 5 piezas de nopal tamaño regular
Agua (dos tazas a 1 litro)
2 ramitas de perejil o cilantro
1 cda. de linaza ó 1/4 de taza de ajonjolí
1 pizca de sal (preferible agregar hasta el final)

Preparación:
Calentar el agua y dejar a un lado para que se entibie. Mientras tanto se licua el nopal con las ramas de perejil (sólo es para darle color y agregar un poco más de hierro a la tortilla). En una superficie plana  a la masa de máiz se agrega  poco a poco el nopal licuado y el agua tibia  (procurando que sea poco líquido). Cuando la masa ya está suave, se puede añadir linaza, ajonjolí o cualquier otra semilla. Lo último que debe agregarse es la sal pues ello permite que queden suaves, de hecho, prescindir de la sal sería mejor.

De la masa lista se hacen bolitas para después aplanarlas con rodillo, aplanadora o, si la habilidad de la cocinera o cocinero es mucha, a mano.Para cocerlas, el comal debe estar caliente pero con el fuego bajo pues el nopal se quema con facilidad. Para una versión de la receta  mucho más detallada, visiten IN CUCINA

¿Quieres probar la tortilla de nopal antes de hacer todo el ritual torilleril?¿Te gusta la tortilla de nopal pero parece una preparación demasiado viscosa? En cierta tienda de autoservicio de nombre idéntico al apellido del próximo gobernador de Veracruz, venden ya preparadas tortillas de nopal en lo refrigeradores donde se encuentran los quesos de cabra y embutidos. La recomendación diezpesitera es Nopalia: tortillas que tienen su página en la red con buena información sobre los nopales y sus maravillas http://www.nopaliatusalud.com.mx/. Si olvidan el nombre y están ante dos marcas distintas, simplemente lean la lista de ingredientes, las de Nopalia no tienen conservadores ni colorantes.

Pesto sin pejigueras

25 de Octubre de 2007

De regreso a casa, al terminar la dulce mesa La literatura como experiencia de vida que se realizó como parte del cincuentenario de la Facultad de Letras Españolas, me topé con una señora que vendía, entre otros frescos bienes, un perejil excepcionalmente verde.

Es un gusto encontrar perejil, saludable y deliciosa hierba que nos es útil para un millón de cosas, desde salsas hasta licuados (los famosos green smoothies). Superando la derrota que ha implicado la muerte por frío de mis críos de perejil, gustosa compré lo equivalente a cinco pesos y cual novia que se dirige al altar llegué a mi cocina para preparar una comida llena de hierro y refrescante sabor, un pesto a lo diezpesitos que me permitiera disfrutar lo más rápido de las bondades del perejil ya que las ponencias habían alimentado el espíritu peor no el estómago.

Esta versión, resultado de una improvisada selección de ingredientes, más al estilo “lo que la quincena me dejó” que una realización purista del sabroso pesto no es más que la comprobación de que casi con cualquier cosa es posible deleitar al paladar. Nuevamente, mi deseo es invitarlos a experimentar en la cocina, vale más equivocarse que nunca aprender.

Ingredientes para dos raciones:
1 ramo de perejil desinfectado y troceado (quité los tallos)
3 cdas de cacahuate no salado ni tostado
2 cdas de semillas de girasol peladas
2 cdas de aceite de olivo
Medio limón
Media cabeza de ajo (unos cuatro dientes pqequeños)
½ taza de agua
Una pizca de sal
Medio chile jalapeño desvenado (opcional para los que todo lo quieren picoso)
250 grs de cualquier pasta disponible en la despensa (hoy fue bavete)
Ajonjolí (para espolvorear al servir)

Preparación:
Todo a la licuadora por un par de minutos o al molcajete por un buen rato. El orden, en casi todas las licuadoras es que primero se vierta lo líquido y se agregue lo sólido
La pasta se cuece en agua salada con dos hojas de laurel, dos pimientas gordas y un diente de ajo según el tiempo que indique el empaque (o ir probando hasta lograr la consistencia ideal)
Unir pasta con salsa y esperar que sepa bueno.
Servir con jitomate cortado en cuartos hace un lindo contraste con el verde de la salsa. Es agradable espolvorear con queso parmesano pero a falta de un buen queso o por convicción antilácteos, polvo de nuez de la India es una magnífica opción para darle a cualquier pasta un extra “quesoso” sin culpas (no olviden que es mejor consumir las nueces sin tostar). Hoy tocó ajonjolí y un chorrito de aceite de oliva.
Más fácil imposible, más saludable sí:
En lugar de la pasta se puede hacer “spaghetti vegetal”, haciendo tiras muy delgadas de pepino o jícama. De este modo estarán disfrutando de un platillo 100% crudívoro y vegano, aunque con el frío quizá no se antoja mucho.

*En este caso he usado cacahuates pero prefiero mil veces la nuez de la india (mi nuez preferida para el pesto después del apropiado piñón) que se puede conseguir cruda y orgánica en el Manantial de las Flores y en Nuestras Manos.

Una xalapeña que frutas vendía…

16 de Octubre de 2007

Mediados de octubre, con clima enloquecido y frutas globalizadas. Sabemos que es mejor consumir las frutas de la temporada pero saber cuáles son tiene más de intuición y deseos de investigar que otra cosa.Veracruz es generoso con eso de la fruta así que
bien vale la pena andar preguntando por allí sobre cuáles son las novedades frugívoras.

Oficialmente, en octubre, como las lunas naranjas características del otoño, los cítricos llegan con bombos y platillos. La vitamina C es un requisito indispensable para mantener la voz y el cuerpo entero en estas épocas en las que el frío se acerca. La naturaleza, sabia, generosa y dulce ofrece limas, limones, mandarina, naranjas, peras, papayas, toronjas y las venerables guayabas. Por aquello de los calambres sigue el plátano en todas sus variaciones.

En Xalapa podemos encontrar estas frutas y muchas más, a precios que dan miedo, miedo porque son señal inequívoca de que la labor del campesino es muy mal pagada y miedo también porque lo barato nos hace felices. Aquí lo mejor es tratar de contactar directamente con los productores o ya de perdida preferir los mercados tradicionales a los supermercados que generalmente manejan frutas importadas (lo cual implica que han sido congeladas y han estado del tingo al tango por quien sabe cuánto tiempo sin mencionar que arruinan más la producción nacional al no poder competir de forma justa, etc.).

Vale recordar que los jueves en el Mercado de San José hay una verdadera fiesta que mezcla la llegada de innumerables prodigios vegetales y frutales, para comprar a mayoreo o menudeo, mucha gente comprando y vendiendo y muchas variedades de huertos grandes y pequeños. Pero por ahora he aquí dos recomendaciones para esta semana:

1. En la esquina donde convergen Mártires 28 de agosto y Ruiz Cortines, junto a una óptica, hay un localito que trae cítricos de Martínez de la Torre y otros lugares de Veracruz… ahora tienen unas toronjas increíbles a 5 pesos el kilo.

2. Sobre Mártires 28 de agosto, casi frente a la Iglesia de San Bruno ( una cuadra antes de cruzarse con Primero de Mayo) hay camionetas que generalmente traen mucha fruta, ignoro el origen y el modus operandi de estos distribuidores pero en estos días tienen jitomate a precio de remate (para aquellos amantes de las salsas, no olviden que pueden congelar el jitomate ya preparado) y una cuadra hacia dentro tienen una buenas peras.

Buen provecho y que este octubre sea un jolgorio de cítricos para ir fortaleciendo el cuerpo y llegar muy vivos al dos de noviembre.

Lunes del Chai

15 de Octubre de 2007

¿Aún no estás listo para iniciar la semana y ya empezó? ¿El frío simplemente no inspira para iniciar bien el día?
El jengibre fresco, muy fácil de conseguir en Xalapa, incluso en versión orgánica, puede ser tu aliado para elevar los ánimos en estos días nublados que ni se animan a la niebla ni deciden llover a cántaros.
Para iniciar la semana aquí va una receta del Chai, o té yogui. Si bien ya venden sobrecitos y hasta unos polvos instantáneos, no hay nada mejor que prepararlo en casa, experimentando con la intensidad de las especias. De hecho, cada versión de Chai es distinta, en algunas recetas se usa el anís de estrella, la nuez moscada o incluso la menta.
Versión diezpesitera de Chai
Ingredientes:
2 rajas de canela
2 pimientas gordas
5cm de jengibre fresco en rodajas o trozos
5 semillas de cardamomo
5 clavos de olor
1 sobre de té negro
2 tazas de agua
Preparación:
En una ollita hierve durante diez minutos todos los ingredientes y deja reposar un rato hasta que se concentre, adquiriendo un rico color café claro, cuela y sírvelo. Puedes beberlo solo, con leche de soya o leche de vaca (la de La Tradición es una verdadera delicia jalapeña sólo que no sabemos donde la venden, jijiji ) Endulza con miel o piloncillo. Bebe caliente y descubre cómo tu día se llena de luz. Déjate guiar por tu olfato para determinar la concentración de los ingredientes… quizá te interese algo caneloso o por el contrario un fuerte sabor a jengibre.
*Casi todos los ingredientes cultivados localmente y sin pesticidas, los puedes encontrar en Nuestras Manos (Juárez 136) donde puedes encontrar ese pan tan sabroso que hace Ruth y contribuir al comercio justo. En El Manantial de las Flores venden una mezcla lista y algunos de los ingredientes que ellos mismos cultivan. Pero si lo que estás buscando es lo más barato (sin importar de dónde venga o cómo se cultive) quizá quieras darte una vuelta al Bodegón de Semillas, localizada en Revolución, a una cuadra de la Plazuela del Carbón.

Huitlacoche Horizontal

10 de Octubre de 2007

Miércoles de mercadito en la Manuel Hernández. A pesar de la lluvia mañanera, poco a poco las frutas y verduras se desplegaron sobre sus puestos. Los toldos rosas y el aroma de las guayabas y mandarinas inundaron la calle.
Después de tres semanas fuera de la ciudad, ir al mercadito itinerante es toda una fiesta. No soy buena compradora: hago lista en casa y la olvido, sólo para terminar comprando aquello que me atrapa con la vista y que muchas veces resulta un platillo incompleto.
Hoy la compra incluyó guayabas, mandarinas, jengibre, cúrcuma, champiñones, jitomates, una cebolla morada (espantosamente cara comparada con las clásicas), chile jalapeño, jícama, nopalitos, una calabaza de dos kilos (la calabaza en tacha no puede esperar), perejil y, mi alimento estrella, huitlacoche.

Oh, bendito huitlacoche, honguito del maíz, negrura de la negrura, delicia de los dioses… Lo miré, reposando en una hoja de maíz abierta, junto a los nopales pelados y las lechugas frescas. Diez pesitos por una generosa cantidad de huitlacoche, suficiente, calculo, para unas diez empanadas o crepas. Un cuarto de kilo quizá, 500 grs. que han llegado a casa para ser preparados de la forma más simple pero amorosa. Se aceptan y solicitan mejores recetas pero baste esta como una base para preparar cualquier cosa con este oscuro manjar.

Huitlacoche Horizontal ( a falta de nombre más simple y como homenaje a las últimas tres semanas de trabajo con el teatro)

Ingredientes
400grs. o 1 hoja de maíz (medida en el mercadito) de huitlacoche
½ cebolla
1 diente de ajo
1 chile jalapeño
Aceite, sal
*mejorana, orégano, una hoja de laurel

Elaboración:
Pica la cebolla, el ajo y el chile en pequeños cuadritos. Calienta una sartén y vierte un poco de aceite ( del que tengas, yo usé oliva a falta de otro). Acitrona la cebolla y agrega el chile y el ajo. Si usarás la hoja de laurel es el momento de incluirla.
Cuando empieza a oler delicioso, incorpora el huitlacoche y agrega un poco de agua para que pueda estar a fuego lento por unos diez minutos. Mueve constantemente, disfruta del aroma, agrega sal de grano para que se disuelva poco a poco. Prueba, prueba otro poquito, quizá requiera más tiempo en el fuego, quizá un poco más de agua para que no se queme. Cuando los granos estén blandos, es tiempo para apagar la lumbre.
El huitlacoche esté listo: para congelarse y contar con él en un futuro, para hacer quesadillas o empanadas o rellenar unas crepas, para usarlo de salsa para alguna pasta, usarlo como base para una crema… las posibilidades son muchas. Por el momento, si son tres comensales… sale a diez pesos por persona con un kilo de tortillas, todos los ingredientes y hasta un poco de queso o crema. Buen provecho!!

Palomitas agogó

6 de Abril de 2007

La ciudad en silencio, lejos está el fandango de Tlacotlapan o la procesiones, más lejos Ixtapalapa y Naolinco. En nuestra quieta calle no pasa ni el viento.

Se nos ha hecho tarde para llegar al cineclub d ela GACX, este mes dedicado a Pedro Infante así que sólo queda hacer cine en casa.

He aquí la receta de diezpesitos para unas palomitas hechas en microondas sin tanto empaque y con menos gasto.

CASERAS CUASI ARTESANALES PALOMITAS DE MAÍZ DE MICROONDAS

Necesitas:
1 bolsa de papel (como las que dan en el pan o en los mercaditos ecológicos)
1/4 de taza de maíz palomero (del normal)
1/2 cucharadita de aceite (maíz, canola u olivo)
sal
1 engrapadora (usaremos dos grapas)
Microondas

Instrucciones:
Vacías el maíz en la bolsa, le echas los demás ingredientes, la cierras con dos dobleces y la agitas para que la sal y el aceite se repartan, le sacas el aire, engrapas y al microondas…. allí le pones la cantidad de tiempo que normalemente uses para las palomitas (1 o 2 minutos según tu micro) y voilá, a disfrutar de las palomitas más ricas y felices de tu vida.
A nosotros se nos ha roto la bolsa dos veces pero no pasa nada, simplemente recojes las que quedaron en el micro y listo.

La eterna duda y terror es ¿acaso las grapas no harán que el micro explote? En la receta que encontramos instructables aseguran que no pasa nada y nosotros ya lo hemos probado dos veces y ni una chispa.

El delicioso sabor y la satisafcción de ya no comprar las caras, contaminantes. llenas de consevadores y grasosas palomitas que hay en las tiendas me ha hecho planear tener las bolsitas ya preparadas para que cierto compañero de casa pueda disfrutarlas en cualquier momento (obviamente no le pondría el aceite) y lo que pienso hacer es, en lugar de usar las grapas coseré la bolsita con un poquito de hilo.

En los comentarios a la receta original alguien mencionó que, una vez hechas, les chorreó mantequilla derretida (también en el microondas) y que el sabor es realmente espectacular. Así, uno puede elegir con mayor cuidado los ingredientes,buscando quizá una mantequilla de excelente calidad, usando aceite o simplemente ahorrándose la grasita.

Ya sea con chile piquín, limón, caramelo, chiles en vinagre, salsa valentina o solas, el sabor de las palomitas caseras siempre será mejor. ¡Buen provecho!

Mientras saborean su botana recién hecha siéntanse orgullosos: el seguir su antojo y este ligero cambio en el consumo nos devuelve un poquito el maíz (para los menos observadores, casi todas las de microondas son importadas), mejora nuestra salud y hace menos basura.

Ya con las palomitas lo único que falta es una rica sesión de cine en casa. Afortuandamente Zafra permanecerá abierta y su catálogo en línea ayuda bastante para encaminarse al centro.

También está la opción, más económica por supuesto, de desempolvar nuestra videoteca personal y disfrutar de aquellas películas cuya compra nos pareció imprescindible en otro tiempo. Así esta tarde, con todo y palomitas gastarán menos de diezpesitos.

*Esta entrada la dedicamos a nuestra querida Bana Palomitaz y nuestro cinéfilo amigo Iván El Galán, esperamos que estén disfrutando sus vacaciones y que les sea útil esta propuesta diezpesitera.

Fruta

20 de Marzo de 2007

¿Mañana llega la primavera o es mi imaginación? Hoy es el día mundial sin carne y parece tener una razón que la separa de “días internacionales” fuera de contexto biológico. Y es que este día, parece el perfecto para preparar el cuerpo para el cambio de estación. La ciudad de Xalapa lo pide y promueve con sus frutas.

Ya nos encontramos con los mangos, las naranjas de Martínez de la Torre contienen su dulce jugo, brillantes y delgadas presumen sus cáscaras con las manchitas negras como coquetos lunares. Siguen rondando las guayabas pero ya están en todo su espelendor las papayas de Minatitlán y ni qué decir de las sandías que se adelantan al verano.
En Xalapa tenemos un gran privilegio, aquí convergen las frutas de todo el Estado, es más ciudad de frutas que de flores, la metrópoli de los dones de la Tierra.

Hoy, en diezpesitos, los invito a comer una fruta, descubrir una fruta y regalar una fruta. No olviden que los jueves en el mercado de San José, o mejor dicho, en sus alrededores, sucede algo magnífico: llegan los pequeños productores a vender sus frutas y verduras y es en ese día en el que es casi imposible conocer los nombres y sabores de todas las variedades que se reúnen en breve jolgorio.

Hoy, en casa, se regala naranja. He de desayunar mangos fríos y rebanadas de papaya. Para la cena, guardaré una rebanada de pastel de fresas (vegano) que hice anoche y espero que este día, sepa preparar el corazón y la casa para la llegada de la primavera.

Lectores de diezpesitos ¿Cuál es su fruta favorita? ¿Acaso no es un plus para el consumidoor que un agasajo frutal cueste en nuestra ciudad menos de diezpesitos (excepto qe compren las importadas congeladas y rociadas con cuanto químico en el supermercado)?

El Sol Naciente

19 de Marzo de 2007

Este 20 de marzo es el día mundial sin carne y puede ser el pretexto ideal para conocer el restaurante vegetariano de mayor tradición en Xalapa: El Sol Naciente.

En este pequeño local pintado de verde cotorro con saleros en forma de jitomate sobre las mesas podrás disfrutar de una comida vegetariana casera de las del tipo del vegetariano de Motolinea en la Ciudad de México.
Por sólo 27 pesos tendrás uan comida cuya selección ha sido rigurosa, buscando incluir todos los nutrientes sin sacrificar ese sazoncito con sabor a hogar.

El Sol Naciente no tiene nada que ver con los restaurantes vegetarianos “new ageros” que te cobran un ojo de la cara y te llenan el estómago con agua. Tampoco encontrarás el típico restaurante con personas grises sentadas en silencio comiendo sus lechugas remojadas que te caricaturizan en la escuela y que, desafortunadamente, existen.

El Sol Naciente es una fonda hogareña, generalemente amenizada con la radio veracruzana. Atienden dos personas ya mayores. El mesero, generalmente vestido con guayaberas, es muy simpático, con un humor extraño puede hacerte preguntas sorprendentes o por el contario parecer molesto y limitarse a servirte más agua.

Aunque la comida es ovolactovegetariana la señora que la prepara siempre está abierta a modificar en lo posible su oferta para preparar comida vegetariana.
Siempre hay para escoger entre sopa o crema y dos guisados, mismos que se pueden pedir “mixtos” si el antojo así lo requiere.

¿Qué se puede esperar del menu? Una entrada de fruta, una pequeña ensalada, platillo principal con arroz y guisado, agua fresca, rico pan integral y a veces, postre.
Como para ejemplo basta un botón les describiré lo que había hoy: agua de limón, una platito de papaya (fruta bomba) en rebanadas, un platito de betabel y zanahoria rallada con un aderezo cremoso; sopa de verduras con perla cebada o crema de verduras; de guisado había nopal relleno de frijol y queso (capeado como chile relleno) o potaje de coliflor con garbanzos ambos servidos con arroz integral rojo. No hubo postre pero ya hubiera sido demasiado.

El Sol Naciente tiene un encanto muy especial, podría ser un perfecto escenario para rodar una película y su cercanía con el mercado de San José permite que antes o después de comer uno pueda ir a surtirse con las frutas y verduras más frescas de la ciudad.

Es muy curioso cómo es más conocido por extranjeros que por jalapeños y también como las conversaciones y los encuentros casuales (las citas diría Borges) se dan con tanta espontaneidad entre sus muros. La gran ventana-pared de la entrada ofrece un interesante espectáculo (no deja de ser una calle muy transitada que pasa frente al mercado) así que ir a comer solo no es tan solitario como en otros sitios.

Conozco a varias personas a las que no les encanta el sazón del Sol Naciente, acaso la sientan muy pesada. Sin embargo, creo que la comida es sabrosa y a muy buen precio, una buena opción para introducirse poco a poco a la vida sin carne.

¿Dónde nace este peculiar sol? En la calle de Nogueira, que una cuadra arriba aún es insurgentes y a la siguiente es Rojano (el callejón del perro), es decir, frente al mercado San José. Como no tengo el número exacto baste decir que si uno viene de “abajo” (xalapeños ilustres) habrá de pasar una ferretería poco antes de encontrar el restaurante.

Espero que consideren esta opción para esos días en los que se quiere algo sano, nutritivo, casero y económico. Además, dicen las malas lenguas, que la tarde en la que uno come en el Sol Naciente te puede suceder uno de los siguientes: un reencuentro festivo con algún amigo perdido, la visita de una musa para una gran idea o un giro de 180° con respecto a algún problema emocional.¡Cuéntenos su experiencia!