Llega la mañana del sábado y con ella el mercado Coatl, enroscados alrededor del patio en la Casa de Cultura de Coatepec, surgen las pequeñas mesas con sus mercancías; panes, hierbas, dulces, frutas…
En la entrada, casi casi llegar, una mesita destaca por su minúsculo tamaño. Sobre ella, reposan varios productos elaborados con jalea real, miel o propoleo.
La elaboración de los jabones, mascarillas y concentrados es casera. La alquimista creadora de estas pócimas le pone un altísima concentración de propoleo para que tengan la eficacia casi mágica que desea para sus productos.
Este sábado compramos un jabón facial, francamente porque necesitaba algo para una infección en el pie (cosa purulenta y todo). Lo usé para limpiar la herida y la infección ha parado. Tentada por la vanidad, lo usé en mi rostro… el resultado fue casi instantáneo, alucinante, no puedo dejar de acariciarme,jijiji. Además de dejar la piel tersa, todas las propiedades del propoleo se manifiestan.
El propoleo es bactericida, fungicida, antibiotico, cicatrizante, anti inflamatorio, epitelizante, anti alérgico y anestésico.

Cada jabón cuesta entre 20 y 25 pesos, aunque es pequeño la verdad vale su precio en oro, bueno en propoleo.El jabón no tiene ni colorantes ni fragancias adicionales, solamente es jabón neutro y toneladas de propoleo por eso el aroma es delicioso, dan ganas de morderlo. La próxima semana planeo comprar la mascarilla, prometo escribir más y acaso mostrar resultados, en casa todos usaremos el jaboncito hasta que se acabe.
Pido disculpas por lo exagerado de mis palabras pero, ya saben, cuando algo me gusta…